¿Sabes cuánta basura puedes generar al día? Piensa en las cosas imperceptibles como papel higiénico, empaques de frituras y golosinas, hojas de papel, incluidas pequeñas notas personales, cáscaras de frutas y verduras, sobras de alimentos, servilletas, pañuelos desechables, folletería y periódicos, envases de refresco o agua, vasos y/o platos desechables, chicles, colillas de cigarro y un largo etcétera.
Para muchos de nosotros toda esta basura es algo que carece de valor y por lo tanto hay que deshacerse de ella, el cómo lo hacemos es el problema.
En ciudades tan grandes como la nuestra, la densidad de población y el hecho de arrojar la basura a las calles agrava la ya difícil situación que vivimos. Arrojar la basura a nuestro paso ha producido taponeo de desagües, proliferación de insectos, roedores y enfermedades debido a la contaminación del aire, el agua y el suelo.
Existen muchas formas de contribuir personalmente a aminorar el problema de la basura, nuestras pequeñas acciones, por ejemplo, aplicar las cuatro R’s: Reduce, Reutiliza, Recicla y Recoge: esto puede hacer una gran diferencia; aunque tendría mayor impacto y efectividad el no tirarla.
Sumemos a nuestras cuatro R’s, una más: Renuncia a tirar basura, hagamos inaceptable nuestro comportamiento de tirarla en las calles, bosques, lagos, playas, ríos; en todas partes. Si no tenemos un recolector a nuestro paso, carguemos nuestra basura hasta llegar a casa o encontrar un bote para deshacernos de ella.
Desde luego que esto es una acción personal, pero si queremos dejar a nuestros hijos un mejor lugar donde vivir, tomemos conciencia y todos promovamos la quinta R: ¡Renuncia!
Si vemos a alguien tirar basura, sea adulto, joven o niño, invitémoslo a levantarla y depositarla en el lugar adecuado. Recordemos que la acción se multiplica cuando empezamos con el ejemplo.
Saca al buen mexicano que llevamos dentro.