Al momento de deshacernos de los residuos cometemos un error, siempre depositamos todo en un solo lugar, al no separar la los desechos inorgánicos de los orgánicos, los convertimos en basura.
Los residuos deben ser separados porque así, es más fácil reutilizarlos, se clasifican de la siguiente manera:
Los orgánicos, son todos aquellos residuos biodegradables, aquellos que se componen naturalmente y tiene la propiedad de poder desintegrarse rápidamente, transformándose en otra materia orgánica como la composta que sirve de abono de la tierra. Ejemplo de ello son: las cáscaras de frutas y verduras, cascarones de huevo, sobrantes de comida, servilletas de papel usadas, residuos de café, bolsitas de té, pasto, hojas, ramas y flores, entre otros.
Por otra parte, los inorgánicos, son aquellos que tienen una descomposición lenta. Muchos de ellos son de origen natural, pero no son biodegradables; aunque estos residuos pueden reciclarse algunos ejemplos son: bolsas, empaques y envases de plásticos, vidrio, papel, cartóny metales; aparatos eléctricos; bolígrafos; productos de cerámica, textiles y utensilios de cocina.
Para que tengamos una cultura de limpieza debemos iniciar por nuestras casas, explicándoles a nuestros hijos, amigos o familiares la importancia de la separación de residuos.
Para la separar de basura puedes usar contenedores, cestos, bolsas y/o cajas con algún letrero que indique qué tipo de residuo irá en ellos.
¡Aplícate, separa los residuos!