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Un respiro en la Ciudad

Martes 16 de mayo de 2017
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Por: Limpiemos Nuestro México

Un huerto urbano es una magnífica forma de cultivar tus propias verduras si vives en la ciudad. Los huertos urbanos se comenzaron a popularizar en la segunda guerra mundial, se usaron en las ciudades de Estados Unidos para producir el 40 % de los alimentos. Además, son una gran alternativa para ayudar al cuidado y preservación de un aire limpio en grandes urbes, como la CDMX


La cultura de los huertos urbanos se ha ido extendiendo a lo largo de los años, tanto en los países desarrollados gracias a movimientos ecologistas, como en países en vías de desarrollo por necesidad. El cultivar nuestra propia verdura sabiendo que y como consumimos, es algo que hoy día es valorado sobremanera.


Hoy día se han convertido en una alternativa sostenible para la producción de verduras frescas, un hobby apasionante y educativo para los más pequeños. Han sido fundamentales y son fundamentales durante momentos difíciles en que los alimentos escasean.

De hecho, la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, dejaba claro que el camino para avanzar hacia la erradicación del hambre en el mundo es pasar de una agricultura industrial a un modelo basado en el desarrollo rural y en el protagonismo de la agricultura ecológica y local.


Un huerto urbano es equiparable a un huerto en el jardín, se trata de espacios cubiertos o no para el cultivo de hortalizas y frutas a escala doméstica. La calidad de los productos puede ser igual que en cualquier otro tipo de cultivo.


Beneficios de los huertos urbanos.


Los beneficios y las ventajas de un huerto urbano son múltiples y variados, podemos hablar de:



  • Fomenta hábitos alimenticios mas saludables, mejora tu salud y la de los tuyos.

  • Satisfacción por consumir nuestros propios cultivos.

  • Ahorramos dinero. El coste de producir nuestras propias hortalizas es muy inferior al precio de mercado.

  • Alimentamos una cultura que en algunas ciudades se había perdido.

  • Nos hace entender, valorar y respetar la naturaleza.

  • Aumentamos las zonas verdes en las ciudades, tan necesarias en la mayoría de ellas.

  • Reducimos nuestra huella de carbono ya que los productos son locales, tan locales que no tenemos que movernos de casa para obtenerlos.